Vuelta de mi viaje a Finlandia

Desde el día 10 del mes de Abril hasta el día 26 del mismo, estuve de viaje en Finlandia. Esas dos semanas estuve viviendo en Turku, y este pequeño lapso de tiempo sirvió para confirmar que Finlandia es algo así como el Valhalla.

En realidad, Finlandia es uno de los países menos densamente poblados que existen, y en toda su extensión de terreno sólo hay cerca de 5 millones de habitantes (en España hay 45 millones aproximadamente, y la extension territorial debe ser similar).

Ya relaté parte de mi experiencia en LiMiTreK, en el tema que creé acerca de mi estancia en Finlandia, donde además explico las cosas que me he encontrado y donde añado alguna foto del viaje. Las fotografías las podeis encontrar en mi Flickr.

Resumiendo un poco, las cosas por allí no son como en España: la gente, por ejemplo, es mucho más reservada (y tal vez más independiente) que nosotros. Nosotros vamos siempre gritando (o casi), en grupos y hablamos a todo el mundo. Bueno, incluso yo dudaba que esto fuera verdad, soy poco hablador, y no muy abierto, casi en cajo más en el estilo finlandés :) pero lo cierto es que se nota y mucho.

En cuanto a la comida, he de decir que si bien no está mal, hay un largo trecho frente a la española. Lo primero de lo que uno se da cuenta es que no es tan contundente como la comida española. No tiene un sabor tan intenso, no utilizan ni tomate frito, ni aceite, ni apenas grasas, y no es tan pesada. Lo habitual, pues ensaladas, pescado, arroz… etc.

Otros detalles, por ejemplo, que allí es mucho más habitual el yogur de arándano que el de piña; la estelar presencia de Hesburguer (como el McDonald’s pero mejor, y sólo está allí en Finlandia), la tranquilidad de las ciudades, los largos trayectos (hay que desplazarse grandes distancias en coche o en bus), el alto precio de todo (autobus a 2.50€ y algunos a 3.10€… por Dios), y el viento nórdico. Es gélido.

Por el contrario, no hizo tanto frío, la temperatura no era tan baja como esperaba. En torno a 9 grados de noche y 15 de día. Salvo por el viento, se podía estar perfectamente en la calle en manga corta (lo gracioso es que ellos soportan peor el frío que nosotros: en abrigo a todas partes).

¿Costumbres finlandesas? Descalzarse al entrar en las casas (como los japoneses), la sauna, el salmiakki, los condimentos y especias en la comida, llevar gorra… Y no sabría decir muchas más.

Por último, el respeto hacia todas las cosas es mucho mayor que aquí en España, la carretera no es la jungla que es aquí en España (veinte coches a 100 km/h, ni más ni menos, en una carretera recta y larga, ¿quién ve eso en España? Porque yo no, y encima nunca vi a NADIE saltarse un semáforo)…

Todo en Finlandia me ha encantado. Ya hay ganas de volver otra vez, que para ser mi primera vez en el extrangero, yo creo que no ha podido ir mejor :)

Escrito en Personal. Etiquetas: , . 1 comentario